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El catalán en el franquismo

 

El régimen de Franco, como régimen autoritario que fue –en ningún caso totalitario, ni mucho menos dictatorial–, no toleró el uso político del catalán, faltaría más –no como ahora estúpidamente no sólo se ha permitido, sino amparado–, pero nunca dudó en apoyar su uso cultural, ni impidió nunca el vehicular, ni su enseñanza, en contra de lo que ahora falsamente se afirma.

Durante el régimen de Franco se crearon numerosos y prestigiosísimo certámenes culturales, la mayoría de los cuales aún siguen activos, para premiar obras elaboradas en catalán –prueba de lo que hemos dicho sobre su no prohibición ni persecución–, como el “Rafael Campalans”, destinado a estudios sociales; el “Amadeu Oller”, para poesía inédita; el “Folch i Torras”, el “Ruyra” y el “Sagarra”, para teatro; el “Nova Terra”, para el mundo del trabajo; el “Carles Cardó”, para ensayos religiosos; el “Blanquerna”, para ensayos educativos y el “Fundación Huguet”, para lengua.

Junto a ello, citaremos a continuación una cronología, no exhaustiva, de la profusión con que la literatura en catalán proliferó durante aquel régimen, algunas de ellas sorprendentemente tempranas:

  1. Aparece el libro “Rosa mística” de Mossén Camil Geis, editado en Sabadell en catalán.
    1944. Josep Vergés fundador de “Destino” en 1939 junto con Ignacio Agustí y el poeta Joan Teixidor, establecen en Enero de 1944 el premio “Eugenio Nadal” que daba a conocer a la joven Carmen Laforet y a su novela “Nada”. De tal galardón saldrían Miguel Delibes, Ana María Matute, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martín Gaite.
    1945. Con apoyo y subvención del Gobierno se celebra el centenario de Mossén Cinto Verdaguer.
    1947. Se otorga el premio “Joan Martorell” para novela en catalán. Son premiados Celia Suñol por su novela “Primera Part”; y “El cel no és transparent”, de María Aurelia de Campmany.
    1947. Se crea el premio “Ciudad de Barcelona”.
    1949. Para narraciones cortas se crea en la Casa del Libro el premio “Víctor Català”, así como los premios “Aedos” para biografías, “Josep Ysart” para ensayos y el “Ossa Menor” que ideó el gallego-catalán José Pedreira, cambiándose luego el nombre por el de “Carles Riba” a la muerte de éste.
    1951. Se otorga un premio a la poesía en catalán con la misma cuantía económica que a la española. Posteriormente el premio se amplia a otras actividades culturales como “Teatro” y “Bellas Artes”.
    1951. José Mª Cruzet funda Ediciones “Selecta” para obras escritas en catalán. En colaboración con Aymà concede el “Joanot Martorell” al insigne veterano de la pluma Josep Plà por su creación “El carrer estret”.
    1952. En la visita de Franco a Cataluña, en el mes de junio, se inaugura la cátedra “Milà i Fontanals” para el estudio científico de la lengua catalana.
    1955. El poeta y escritor José Mª de Sagarra recibe la orden de Alfonso X el Sabio con ocasión de la publicación de su obra en catalán titulada “Memories”.
    1956. Nace “Lletra d’Or”, distinguiéndose con él al mejor libro del año anterior escrito en catalán. El primero en recibir este galardón fue Salvador Espriu por “Final de Laberint”.
    1959. Los premios barceloneses “Crítica” se incorporan a la producción en catalán.
    1960. El Centro de Lecturas de Valls, inicia un curso de lengua y literatura catalana de carácter público.
    1960. En Barcelona se crea el premio “Sant Jordi” para novela, dotado con 150.000 pesetas, cantidad análoga a la del “Nadal”.
    1960. Con subvención del Gobierno se celebra el centenario del poeta Joan Maragall.
    1965. El gran poeta y canónigo de la catedral tarraconense, don Miguel Melendres, edita su obra “L’esposa de l’anyell”, un poema en catalán de doce mil versos. Encuadernado en rica piel blanca, lo lleva el Arzobispo de Tarragona, doctor Arriba y Castro, al Papa Pablo VI, que lo recibe complacido.
    1965. El Ateneo Barcelonés monta un curso de Filología Catalana.
    1965. A los Premios Nacionales de Literatura, se le añade el “Verdaguer” para producción en catalán.
    1966. Barcelona rinde homenaje a su ilustre hijo Maragall, en el que intervienen Gregorio Marañón, Pere Roig, José Mª Pemán y Ruiz Jiménez. En los jardines que llevan el nombre del poeta, en Montjuic, se le eleva un busto.
    1966. Radio Tarragona organiza a través de sus antenas unos cursos de catalán con profesores especializados.
    1967. La Diputación de Lérida dota una cátedra de “Lengua catalana”.
    1967. La Diputación de Barcelona acuerda dar cursos de catalán en todos los centros culturales dependientes de la corporación y acuerda fundar la cátedra de Lengua Catalana en la Facultad de Teología de Sant Cugat (Barcelona).
    1968. Editorial Destino completa el “Nadal” con el nuevo “Josep Plà”, concedido a “Onades sobre una roca deserta” de Terenci Moix. En la selecta lista de los que lograron este galardón figuran lo más florido de la narrativa catalana: Baltasar Porcel, Teresa Pàmies, Cirici Pellicer, Marià Manén, Enric Jardí, Llorenç Villalonga, Jaume Miravilles y Jordi Sarsaneda
    1968. En Gerona se otorga por primera vez el “Prudenci Bertrana”.
    1969. Nace el “Premi d’Honor a les Lletres Catalanes” con destino a la consagración de escritores noveles.
    1970. Comienza a publicarse la espléndida “Enciclopedia catalana.”

Pero aún hay más.

En 1.941, como hemos visto, se vuelven a editar obras en catalán. En 1943 se publican cuarenta y tres; entre ellas, las “Obras completas” de Verdaguer y “El somni encetat”, de Miquel Dolç. Funciona el “lnstitut d’estudis catalans”, del que es presidente Puig i Cadafalch. Y en la institución “Amics de la poesía” se dan clases particulares de catalán. En 1944 estrena Joan Brossa su pieza teatral “El cop desert”; en 1946, Pío Daví y Maria Vila realizan campañas de teatro en catalán, estrenando “L’hostal de la gloria”, de Josep Maria de Sagarra, que desarrolla en los años inmediatos una constante labor dramática.

Auspiciada por Tristán La Rosa, aparece en 1945 la revista “Leonardo”; en 1948, “Dau al set”, dirigida por Brossa, donde son habituales las firmas de Ponç i Cuixart, Tapies y Tharrats. Editorial Aymá convoca en 1947 el “Premio Joanot Martorell”, que seguirá impartiéndose sucesivamente. También la revista “Antología” patrocina un concurso mensual de cuentos en catalán. Escriben poesía en tal dialecto Salvador Espriu, Pérez Amat, Pedroto, J. V. Foix, Maurici Serrahima. En 1948, los libros publicados en catalán son ya sesenta.

La senyera y la bandera de la corporación barcelonesa ondean libremente en los edificios públicos a partir de 1940. Se bailan otra vez sardanas en las Fiestas Mayores de todas las localidades. Un libro sobre Joan Miró, de J. E. Cirlot (Editorial Cobalto) gana uno de los premios del INLE a las mejores ediciones, en 1949. La Orquesta Municipal se presenta con gran éxito, en 1944, en el “Palau de la Música”, bajo la dirección del maestro Toldrá. Vuelve a actuar el “Orfeó Catala”. Tiene una gran acogida el “Teatre selecte” de Frederic Soler (Serafí Pitarra). En los años sesenta se doblan al catalán varias películas (Verd madur, La filla del mar, etc.), mientras que durante la Segunda República, no se realizó ningún largometraje en tal dialecto. Se publica el semanario “Tele/estel”, lanzado en esta década. Reaparece “En Patufet”.

La revista “Serra d’Or” (1959); “Ediciones 62”, fundada ese año y dedicada tan sólo a publicar libros en catalán; el “Omnium Cultural” (1961), que tiene por misión fomentar la cultura y la lengua catalanas; la “Escala d’art dramatic” de Adrià Gual; la “Agrupació dramática de Barcelona”, son muestras irrebatibles de lo aquí dicho. Y los nombres de Carles Riba, Vicens Vives, Santiago Sobraqués, Gabriel Ferraté, Xavier Benguerel, Ferran Soldevila, Maria Aurèlia Capmany, Joan Reglá, Pere Quart, Jordi Sarsanedas (que gana en 1953 el premio “Victor Catala”, con su libro de narraciones “Mites”), Folch y Camarasa, Josep Pla (premio “Joanot Martorell”, en 1951, con “El carrer estret”). A mediados de los sesenta nace la “nova cançó”, en las voces de Serrat, Llach y La Trinca, llena de implicaciones políticas contra el régimen que no hace nada para prohibirlo. En 1966 ha aparecido la “Historia de la premsa catalana”. Comienza a publicarse en 1970 la espléndida “Enciclopedia catalana”. Los libros en catalán se publicn por centenares.

En la esfera deportiva, la “Selección de Barcelona”, jugó varios encuentros internacionales de fútbol en los años cuarenta, en el viejo campo de Las Corts. Asimismo, la primera gran época del Barcelona lo fue en los años cincuenta, con el famoso equipo de las “cinco copas”.

Junto a lo anterior, fue evidente el monumental desarrollo económico de Cataluña bajo los gobiernos del Generalísimo, que la llevó a situarse en cabeza de todas las regiones españolas en renta per cápita. A la vista están las realizaciones materiales logradas, los puestos de trabajo creados, la desbordante industrialización, la masiva inmigración de “charnegos”, de todo lo cual se nutre hoy el separatismo, pues sin esa pujanza, nada sería, porque nada tendría; los pobres no tienen ni tiempo ni dinero ni ganas para aventuras de tal clase, pues ya tienen bastante con buscar qué comer. Quizá por ello, Josep Maria de Sagarra escribía, en ocasión del XXXV Congreso Eucarístico Internacional de 1952 (que otra vez más en su historia colocó a Barcelona a los más altos niveles europeos): “el primer milagro ha sido la transformación material y moral de Barcelona”.

Por contra, nadie puede negar que hoy no sólo se persigue con saña el español hasta querer hacerlo desaparecer, sino que incluso existen autores catalanes malditos, que son objeto de sañuda marginación por parte del ignorante y sectario fanatismo separatista –con el amparo del resto de partidos “nacionales”– como Josep Pla. También Joan Maragall, a causa de su famosa “Oda a Espanya”. En esta línea puede tomarse como prueba el rechazo radical a dos catalanes eminentes, pero a la vez claramente españoles: Eugeni d’Ors, en literatura, y Salvador Dalí, en pintura.

Digan lo que digan algunos, Cataluña y, más todavía, Barcelona, fueron objeto de una atención constante por parte de Franco. Y correlativamente a ello los catalanes fueron tan mayoritariamente franquistas, o sea españolistas, como el resto de los españoles. Véanse, si no, las indiscutibles imágenes de la visita del Caudillo a Barcelona en varias ocasiones, como por ejemplo en 1962 y 1970; sí, han leído bien, 1970.

Francisco Bendala
https://www.hispanidadcatolica.com/2019/01/lo-catalan-durante-la-etapa-de-gobierno-de-francisco-franco-por-francisco-bendala/

Premios de lengua catalana:

Premio de Honor de las Letras Catalanas

◦ 1969 Jordi Rubió i Balaguer (historiógrafo y bibliólogo).

◦ 1970 Joan Oliver (Pere Quart, escritor).

◦ 1971 Francesc de Borja Moll i Casasnovas (filólogo y editor).

◦ 1972 Salvador Espriu i Castelló (escritor).

◦ 1973 Josep Vicenç Foix (escritor).

◦ 1974 Manuel Sanchis i Guarner (filólogo e historiador).

◦ 1975 Joan Fuster i Ortells (escritor).

 

Premio Joaquim Ruyra de narrativa juvenil

◦ 1963 Josep Vallverdú, por L’abisme de Pyramos.

◦ 1964 Carles Macià, por Un paracaigudista sobre la Vall Ferrera.

◦ 1965 Desierto.

◦ 1966 Robert Saladrigas, por Entre juliol i setembre.

◦ 1967 Emili Teixidor, por Les rates malaltes.

 

Premio Josep Pla

◦ 1968 Terenci Moix, por Onades sobre una roca deserta.

◦ 1969 Baltasar Porcel, por Difunts sota els ametllers en flor.

◦ 1970 Teresa Pàmies, por El testament de Praga.

◦ 1971 Gabriel Janer, por Els alicorns.

◦ 1972 Alexandre Cirici, por El temps barrat.

◦ 1973 Llorenç Villalonga, por Andrea Victrix.

◦ 1974 Marià Manent, por El vel de Maia.

◦ 1975 Enric Jardí, por Historia del cercle artistic de Sant Lluc.

 

Premio Prudenci Bertrana

◦ 1968 Manuel de Pedrolo, por Estat d’excepció.

◦ 1969 Avel∙lí Artís-Gener, por Prohibida l’evasió.

◦ 1970 Vicenç Riera Llorca, por Amb permís de l’enterramorts.

◦ 1971 Terenci Moix, por Siro o la increada consciència de la raça.

◦ 1972 Oriol Pi de Cabanyes, por Oferiu flors als rebels que fracassaren.

◦ 1973 Biel Mesquida, por L’adolescent de sal.

◦ 1974 Desierto.

◦ 1975 Baltasar Porcel, por Cavalls cap a la fosca.

 

Premio Lletra d’Or

◦ 1956 Salvador Espriu, por Final del laberint.

◦ 1957 Josep Pla, por Barcelona.

◦ 1958 Josep Carner, por Absència.

◦ 1959 Ramon d’Abadal, por Els primers comtes catalans.

◦ 1960 Clementina Arderiu, por És a dir.

◦ 1961 Josep Vicenç Foix, por Onze Nadals i un Cap d’Any.

◦ 1962 Joan Oliver (Pere Quart), por Vacances pagades.

◦ 1963 Joan Fuster, por Nosaltres els valencians.

◦ 1964 Josep Benet, por Maragall i la Setmana Tràgica.

◦ 1965 Jordi Rubió, por La cultura catalana, del Renaixement a la Decadència.

◦ 1966 Manuel de Pedrolo, por Cendra per Martina.

◦ 1967 Gabriel Ferrater, por Teoria dels cossos.

◦ 1968 Marià Manent, por Com un núvol lleuger.

◦ 1969 Xavier Rubert de Ventós, por Teoria de la sensibilitat.

◦ 1970 Joan Teixidor, por Quan tot es trenca.

◦ 1971 Alexandre Cirici, por L’art català contemporani.

◦ 1972 Joan Coromines, por Lleures i converses d’un filòleg.

◦ 1973 Maurici Serrahima, por Del passat quan era present.

◦ 1974 Joan Vinyoli, por I encara les paraules.

◦ 1975 Vicent Andrés Estellés, por Les pedres de l’àmfora.

 

 

Premio Mercè Rodoreda de cuentos y narraciones

◦ 1953 Jordi Sarsanedas, por Mites.

◦ 1954 Pere Calders, por Cròniques de la veritat oculta.

◦ 1955 Lluís Ferran de Pol, por La ciutat i el tròpic.

◦ 1956 Manuel de Pedrolo, por Crèdits humans.

◦ 1957 Mercè Rodoreda, por Vint-i-dos contes.

◦ 1958 Josep Maria Espinàs, por Varietés.

◦ 1959 Josep A. Boixaderas, por Perquè no.

◦ 1960 Ramon Folch i Camarasa, por Sala d’espera.

◦ 1961 Estanislau Torres, por La Xera.

◦ 1962 Jordi Maluquer, por Pol∙len.

◦ 1963 Carles Macià, por La nostra terra de cada dia.

◦ 1964 Joaquim Carbó, por Solucions provisionals.

◦ 1965 Víctor Mora, por El cafè dels homes tristos.

◦ 1966 Guillem Viladot, por La gent i el vent.

◦ 1967 Terenci Moix, por La torre dels vicis capitals.

◦ 1968 Jaume Vidal Alcover, por Les quatre llunes.

◦ 1969 Robert Saladrigas, por Boires.

◦ 1970 Montserrat Roig, por Molta roba i poc sabó.

◦ 1971 Gabriel Janer Manila, por El cementiri de les roses.

◦ 1972 Josep Albanell, por Les parets de l’insomni.

◦ 1973 Jaume Cabré, por Atrafegada calor.

◦ 1974 Beatriu Civera, por Vides alienes.

◦ 1975 Xavier Romeu, por La mort en punt.

 

Decreto sobre el Régimen del Notariado (1944), firmado por Franco:

 

Página 5244. Art. 149. “Cuando el documento se otorgue en territorio español en el que se hable lengua o dialecto peculiar del mismo y  alguno de los otorgantes sean naturales de aquel territorio sometidos a su derecho foral, el Notario, siempre que entienda suficientemente, declarándolo así, el idioma o dialecto de la región, a solicitud del interesado, redactará el instrumento público en idioma español y en la lengua o dialecto de que se trate, a doble columna, para que simultáneamente puedan leerse y apreciarse ambas redacciones,

procurando que gráficamente se correspondan en cuanto sea posible..”

 

BOE de la época:

 

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1944/189/A05225-05282.pdf

BOEs y páginas de La Vanguardia de la época:

 

Decretos de Franco donde se obliga a los notarios a redactar los documentos en las lenguas autóctonas si una

de las partes es natural de esas regiones:

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1944/189/A05225-05282.pdf

 

Sentencia del Tribunal Supremos donde se sanciona al que atenta contra la dignidad de la lengua catalana:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1969/03/30/pagina-11/33571038/pdf.html

 

BOE donde se establece la enseñanza de la lengua catalana garantizando libros de textos para tal fin:

http://www.boe.es/boe/dias/1975/07/01/pdfs/A14249-14250.pdf

 

Periódico escaneado de La Vanguardia del año 1967 donde se publicita que se dará 5 horas de catalán en las

escuelas catalanas.

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1967/09/12/pagina-20/34356141/pdf.html

 

Periódicos catalanes de la época franquista donde se publicitan la creación de nuevos  certámenes para premiar

obras escritas en catalán:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1960/06/24/pagina-29/32730900/pdf.html

 

El catalán en el franquismo

El régimen de Franco, como régimen autoritario que fue –en ningún caso totalitario, ni mucho menos dictatorial–, no toleró el uso político del catalán, faltaría más –no como ahora estúpidamente no sólo se ha permitido, sino amparado–, pero menos aún dudó en apoyar su uso cultural, ni impidió nunca el vehicular, ni su enseñanza, en contra de lo que ahora falsamente se afirma.

Durante el régimen del Gral. Franco se crearon numerosos y prestigiosísimo certámenes culturales, la mayoría de los cuales aún siguen activos, para premiar obras elaboradas en catalán –prueba de lo que hemos dicho sobre su no prohibición ni persecución–, como el “Rafael Campalans”, destinado a estudios sociales; el “Amadeu Oller”, para poesía inédita; el “Folch i Torras”, el “Ruyra” y el “Sagarra”, para teatro; el “Nova Terra”, para el mundo del trabajo; el “Carles Cardó”, para ensayos religiosos; el “Blanquerna”, para ensayos educativos y el “Fundación Huguet”, para lengua.

Junto a ello, citaremos a continuación una cronología, no exhaustiva, de la profusión con que la literatura en catalán proliferó durante aquel régimen, algunas de ellas sorprendentemente tempranas:

1942. Aparece el libro “Rosa mística” de Mossén Camil Geis, editado en Sabadell en catalán.

1944. Josep Vergés fundador de “Destino” en 1939 junto con Ignacio Agustí y el poeta Joan Teixidor, establecen en Enero de 1944 el premio “Eugenio Nadal” que daba a conocer a la joven Carmen Laforet y a su novela “Nada”. De tal galardón saldrían Miguel Delibes, Ana María Matute, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martín Gaite.

1945. Con apoyo y subvención del Gobierno se celebra el centenario de Mossén Cinto Verdaguer.

1947. Se otorga el premio “Joan Martorell” para novela en catalán. Son premiados Celia Suñol por su novela “Primera Part”; y “El cel no és transparent”, de María Aurelia de Campmany.

1947. Se crea el premio “Ciudad de Barcelona”.

1949. Para narraciones cortas se crea en la Casa del Libro el premio “Víctor Català”, así como los premios “Aedos” para biografías, “Josep Ysart” para ensayos y el “Ossa Menor” que ideó el gallego-catalán José Pedreira, cambiándose luego el nombre por el de “Carles Riba” a la muerte de éste.

1951. Se otorga un premio a la poesía en catalán con la misma cuantía económica que a la española. Posteriormente el premio se amplia a otras actividades culturales como “Teatro” y “Bellas Artes”.

1951. José Mª Cruzet funda Ediciones “Selecta” para obras escritas en catalán. En colaboración con Aymà concede el “Joanot Martorell” al insigne veterano de la pluma Josep Plà por su creación “El carrer estret”.

1952. En la visita de Franco a Cataluña, en el mes de junio, se inaugura la cátedra “Milà i Fontanals” para el estudio científico de la lengua catalana.

1955. El poeta y escritor José Mª de Sagarra recibe la orden de Alfonso X el Sabio con ocasión de la publicación de su obra en catalán titulada “Memories”.

1956. Nace “Lletra d’Or”, distinguiéndose con él al mejor libro del año anterior escrito en catalán. El primero en recibir este galardón fue Salvador Espriu por “Final de Laberint”.

1959. Los premios barceloneses “Crítica” se incorporan a la producción en catalán.
1960. El Centro de Lecturas de Valls, inicia un curso de lengua y literatura catalana de carácter público.

1960. En Barcelona se crea el premio “Sant Jordi” para novela, dotado con 150.000 pesetas, cantidad análoga a la del “Nadal”.
1960. Con subvención del Gobierno se celebra el centenario del poeta Joan Maragall.

1965. El gran poeta y canónigo de la catedral tarraconense, don Miguel Melendres, edita su obra “L’esposa de l’anyell”, un poema en catalán de doce mil versos. Encuadernado en rica piel blanca, lo lleva el Arzobispo de Tarragona, doctor Arriba y Castro, al Papa Pablo VI, que lo recibe complacido.

1965. El Ateneo Barcelonés monta un curso de Filología Catalana.

1965. A los Premios Nacionales de Literatura, se le añade el “Verdaguer” para producción en catalán.

1966. Barcelona rinde homenaje a su ilustre hijo Maragall, en el que intervienen Gregorio Marañón, Pere Roig, José Mª Pemán y Ruiz Jiménez. En los jardines que llevan el nombre del poeta, en Montjuic, se le eleva un busto.

1966. Radio Tarragona organiza a través de sus antenas unos cursos de catalán con profesores especializados.

1967. La Diputación de Lérida dota una cátedra de “Lengua catalana”.

1967. La Diputación de Barcelona acuerda dar cursos de catalán en todos los centros culturales dependientes de la corporación y acuerda fundar la cátedra de Lengua Catalana en la Facultad de Teología de Sant Cugat (Barcelona).

1968. Editorial Destino completa el “Nadal” con el nuevo “Josep Plà”, concedido a “Onades sobre una roca deserta” de Terenci Moix. En la selecta lista de los que lograron este galardón figuran lo más florido de la narrativa catalana: Baltasar Porcel, Teresa Pàmies, Cirici Pellicer, Marià Manén, Enric Jardí, Llorenç Villalonga, Jaume Miravilles y Jordi Sarsaneda

1968. En Gerona se otorga por primera vez el “Prudenci Bertrana”.

1969. Nace el “Premi d’Honor a les Lletres Catalanes” con destino a la consagración de escritores noveles.

1970. Comienza a publicarse la espléndida “Enciclopedia catalana.”

Pero aún hay más.

En 1.941, como hemos visto, se vuelven a editar obras en catalán. En 1943 se publican cuarenta y tres; entre ellas, las “Obras completas” de Verdaguer y “El somni encetat”, de Miquel Dolç. Funciona el “lnstitut d’estudis catalans”, del que es presidente Puig i Cadafalch. Y en la institución “Amics de la poesía” se dan clases particulares de catalán. En 1944 estrena Joan Brossa su pieza teatral “El cop desert”; en 1946, Pío Daví y Maria Vila realizan campañas de teatro en catalán, estrenando “L’hostal de la gloria”, de Josep Maria de Sagarra, que desarrolla en los años inmediatos una constante labor dramática.

Auspiciada por Tristán La Rosa, aparece en 1945 la revista “Leonardo”; en 1948, “Dau al set”, dirigida por Brossa, donde son habituales las firmas de Ponç i Cuixart, Tapies y Tharrats. Editorial Aymá convoca en 1947 el “Premio Joanot Martorell”, que seguirá impartiéndose sucesivamente. También la revista “Antología” patrocina un concurso mensual de cuentos en catalán. Escriben poesía en tal dialecto Salvador Espriu, Pérez Amat, Pedroto, J. V. Foix, Maurici Serrahima. En 1948, los libros publicados en catalán son ya sesenta.

La senyera y la bandera de la corporación barcelonesa ondean libremente en los edificios públicos a partir de 1940. Se bailan otra vez sardanas en las Fiestas Mayores de todas las localidades. Un libro sobre Joan Miró, de J. E. Cirlot (Editorial Cobalto) gana uno de los premios del INLE a las mejores ediciones, en 1949. La Orquesta Municipal se presenta con gran éxito, en 1944, en el “Palau de la Música”, bajo la dirección del maestro Toldrá. Vuelve a actuar el “Orfeó Catala”. Tiene una gran acogida el “Teatre selecte” de Frederic Soler (Serafí Pitarra). En los años sesenta se doblan al catalán varias películas (Verd madur, La filla del mar, etc.), mientras que durante la Segunda República, no se realizó ningún largometraje en tal dialecto. Se publica el semanario “Tele/estel”, lanzado en esta década. Reaparece “En Patufet”.

La revista “Serra d’Or” (1959); “Ediciones 62”, fundada ese año y dedicada tan sólo a publicar libros en catalán; el “Omnium Cultural” (1961), que tiene por misión fomentar la cultura y la lengua catalanas; la “Escala d’art dramatic” de Adrià Gual; la “Agrupació dramática de Barcelona”, son muestras irrebatibles de lo aquí dicho. Y los nombres de Carles Riba, Vicens Vives, Santiago Sobraqués, Gabriel Ferraté, Xavier Benguerel, Ferran Soldevila, Maria Aurèlia Capmany, Joan Reglá, Pere Quart, Jordi Sarsanedas (que gana en 1953 el premio “Victor Catala”, con su libro de narraciones “Mites”), Folch y Camarasa, Josep Pla (premio “Joanot Martorell”, en 1951, con “El carrer estret”). A mediados de los sesenta nace la “nova cançó”, en las voces de Serrat, Llach y La Trinca, llena de implicaciones políticas contra el régimen que no hace nada para prohibirlo. En 1966 ha aparecido la “Historia de la premsa catalana”. Comienza a publicarse en 1970 la espléndida “Enciclopedia catalana”. Los libros en catalán se publicn por centenares.

En la esfera deportiva, la “Selección de Barcelona”, jugó varios encuentros internacionales de fútbol en los años cuarenta, en el viejo campo de Las Corts. Asimismo, la primera gran época del Barcelona lo fue en los años cincuenta, con el famoso equipo de las “cinco copas”.

Junto a lo anterior, fue evidente el monumental desarrollo económico de Cataluña bajo los gobiernos del Generalísimo, que la llevó a situarse en cabeza de todas las regiones españolas en renta per cápita. A la vista están las realizaciones materiales logradas, los puestos de trabajo creados, la desbordante industrialización, la masiva inmigración de “charnegos”, de todo lo cual se nutre hoy el separatismo, pues sin esa pujanza, nada sería, porque nada tendría; los pobres no tienen ni tiempo ni dinero ni ganas para aventuras de tal clase, pues ya tienen bastante con buscar qué comer. Quizá por ello, Josep Maria de Sagarra escribía, en ocasión del XXXV Congreso Eucarístico Internacional de 1952 (que otra vez más en su historia colocó a Barcelona a los más altos niveles europeos): “el primer milagro ha sido la transformación material y moral de Barcelona”.

Por contra, nadie puede negar que hoy no sólo se persigue con saña el español hasta querer hacerlo desaparecer, sino que incluso existen autores catalanes malditos, que son objeto de sañuda marginación por parte del ignorante y sectario fanatismo separatista –con el amparo del resto de partidos “nacionales”– como Josep Pla. También Joan Maragall, a causa de su famosa “Oda a Espanya”. En esta línea puede tomarse como prueba el rechazo radical a dos catalanes eminentes, pero a la vez claramente españoles: Eugeni d’Ors, en literatura, y Salvador Dalí, en pintura.

Digan lo que digan algunos, Cataluña y, más todavía, Barcelona, fueron objeto de una atención constante por parte de Franco. Y correlativamente a ello los catalanes fueron tan mayoritariamente franquistas, o sea españolistas, como el resto de los españoles. Véanse, si no, las indiscutibles imágenes de la visita del Caudillo a Barcelona en varias ocasiones, como por ejemplo en 1962 y 1970; sí, han leído bien, 1970.

Francisco Bendala
https://www.hispanidadcatolica.com/2019/01/lo-catalan-durante-la-etapa-de-gobierno-de-francisco-franco-por-francisco-bendala/

Premios de lengua catalana:

Premio de Honor de las Letras Catalanas

◦ 1969 Jordi Rubió i Balaguer (historiógrafo y bibliólogo).

◦ 1970 Joan Oliver (Pere Quart, escritor).

◦ 1971 Francesc de Borja Moll i Casasnovas (filólogo y editor).

◦ 1972 Salvador Espriu i Castelló (escritor).

◦ 1973 Josep Vicenç Foix (escritor).

◦ 1974 Manuel Sanchis i Guarner (filólogo e historiador).

◦ 1975 Joan Fuster i Ortells (escritor).

 

Premio Joaquim Ruyra de narrativa juvenil

◦ 1963 Josep Vallverdú, por L’abisme de Pyramos.

◦ 1964 Carles Macià, por Un paracaigudista sobre la Vall Ferrera.

◦ 1965 Desierto.

◦ 1966 Robert Saladrigas, por Entre juliol i setembre.

◦ 1967 Emili Teixidor, por Les rates malaltes.

 

Premio Josep Pla

◦ 1968 Terenci Moix, por Onades sobre una roca deserta.

◦ 1969 Baltasar Porcel, por Difunts sota els ametllers en flor.

◦ 1970 Teresa Pàmies, por El testament de Praga.

◦ 1971 Gabriel Janer, por Els alicorns.

◦ 1972 Alexandre Cirici, por El temps barrat.

◦ 1973 Llorenç Villalonga, por Andrea Victrix.

◦ 1974 Marià Manent, por El vel de Maia.

◦ 1975 Enric Jardí, por Historia del cercle artistic de Sant Lluc.

 

Premio Prudenci Bertrana

◦ 1968 Manuel de Pedrolo, por Estat d’excepció.

◦ 1969 Avel∙lí Artís-Gener, por Prohibida l’evasió.

◦ 1970 Vicenç Riera Llorca, por Amb permís de l’enterramorts.

◦ 1971 Terenci Moix, por Siro o la increada consciència de la raça.

◦ 1972 Oriol Pi de Cabanyes, por Oferiu flors als rebels que fracassaren.

◦ 1973 Biel Mesquida, por L’adolescent de sal.

◦ 1974 Desierto.

◦ 1975 Baltasar Porcel, por Cavalls cap a la fosca.

 

Premio Lletra d’Or

◦ 1956 Salvador Espriu, por Final del laberint.

◦ 1957 Josep Pla, por Barcelona.

◦ 1958 Josep Carner, por Absència.

◦ 1959 Ramon d’Abadal, por Els primers comtes catalans.

◦ 1960 Clementina Arderiu, por És a dir.

◦ 1961 Josep Vicenç Foix, por Onze Nadals i un Cap d’Any.

◦ 1962 Joan Oliver (Pere Quart), por Vacances pagades.

◦ 1963 Joan Fuster, por Nosaltres els valencians.

◦ 1964 Josep Benet, por Maragall i la Setmana Tràgica.

◦ 1965 Jordi Rubió, por La cultura catalana, del Renaixement a la Decadència.

◦ 1966 Manuel de Pedrolo, por Cendra per Martina.

◦ 1967 Gabriel Ferrater, por Teoria dels cossos.

◦ 1968 Marià Manent, por Com un núvol lleuger.

◦ 1969 Xavier Rubert de Ventós, por Teoria de la sensibilitat.

◦ 1970 Joan Teixidor, por Quan tot es trenca.

◦ 1971 Alexandre Cirici, por L’art català contemporani.

◦ 1972 Joan Coromines, por Lleures i converses d’un filòleg.

◦ 1973 Maurici Serrahima, por Del passat quan era present.

◦ 1974 Joan Vinyoli, por I encara les paraules.

◦ 1975 Vicent Andrés Estellés, por Les pedres de l’àmfora.

 

Premio Mercè Rodoreda de cuentos y narraciones

◦ 1953 Jordi Sarsanedas, por Mites.

◦ 1954 Pere Calders, por Cròniques de la veritat oculta.

◦ 1955 Lluís Ferran de Pol, por La ciutat i el tròpic.

◦ 1956 Manuel de Pedrolo, por Crèdits humans.

◦ 1957 Mercè Rodoreda, por Vint-i-dos contes.

◦ 1958 Josep Maria Espinàs, por Varietés.

◦ 1959 Josep A. Boixaderas, por Perquè no.

◦ 1960 Ramon Folch i Camarasa, por Sala d’espera.

◦ 1961 Estanislau Torres, por La Xera.

◦ 1962 Jordi Maluquer, por Pol∙len.

◦ 1963 Carles Macià, por La nostra terra de cada dia.

◦ 1964 Joaquim Carbó, por Solucions provisionals.

◦ 1965 Víctor Mora, por El cafè dels homes tristos.

◦ 1966 Guillem Viladot, por La gent i el vent.

◦ 1967 Terenci Moix, por La torre dels vicis capitals.

◦ 1968 Jaume Vidal Alcover, por Les quatre llunes.

◦ 1969 Robert Saladrigas, por Boires.

◦ 1970 Montserrat Roig, por Molta roba i poc sabó.

◦ 1971 Gabriel Janer Manila, por El cementiri de les roses.

◦ 1972 Josep Albanell, por Les parets de l’insomni.

◦ 1973 Jaume Cabré, por Atrafegada calor.

◦ 1974 Beatriu Civera, por Vides alienes.

◦ 1975 Xavier Romeu, por La mort en punt.

 

Decreto sobre el Régimen del Notariado (1944), firmado por Franco:

Página 5244. Art. 149. “Cuando el documento se otorgue en territorio español en el que se hable lengua o dialecto peculiar del mismo y  alguno de los otorgantes sean naturales de aquel territorio sometidos a su derecho foral, el Notario, siempre que entienda suficientemente, declarándolo así, el idioma o dialecto de la región, a solicitud del interesado, redactará el instrumento público en idioma español y en la lengua o dialecto de que se trate, a doble columna, para que simultáneamente puedan leerse y apreciarse ambas redacciones,

procurando que gráficamente se correspondan en cuanto sea posible..”

BOE de la época:

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1944/189/A05225-05282.pdf

BOEs y páginas de La Vanguardia de la época:

Decretos de Franco donde se obliga a los notarios a redactar los documentos en las lenguas autóctonas si una de las partes es natural de esas regiones:

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1944/189/A05225-05282.pdf

 

Sentencia del Tribunal Supremos donde se sanciona al que atenta contra la dignidad de la lengua catalana:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1969/03/30/pagina-11/33571038/pdf.html

 

BOE donde se establece la enseñanza de la lengua catalana garantizando libros de textos para tal fin:

http://www.boe.es/boe/dias/1975/07/01/pdfs/A14249-14250.pdf

 

Periódico escaneado de La Vanguardia del año 1967 donde se publicita que se dará 5 horas de catalán en las

escuelas catalanas.

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1967/09/12/pagina-20/34356141/pdf.html

 

Periódicos catalanes de la época franquista donde se publicitan la creación de nuevos  certámenes para premiar

obras escritas en catalán:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1960/06/24/pagina-29/32730900/pdf.html

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